Magacín digital de cultura contemporánea
AÑO 11 - Jueves, 29 de Junio de 2017 14:27 Madrid (Spain-Europe)
TRIBUNA: Julian Moreno
Ser un panda
Julián Moreno Hidalgo plantea en este artículo de 1996, con tono irónico y usando una narrativa particular, las dificultades del ser artista en el contexto de la sociedad de consumo, la cual posibilita el ser mientras ahoga el existir como tal, manteniendo a la comunidad artística en una endogamia de autoconsumo alejada totalmente del resto de los estratos sociales. Publicado originalmente en 'Expocatálogo del arte 1997-1998' (Editorial H+H / D.L.: M-40332-1996 / página 70), en el capítulo titulado 'Pensamientos artísticos'.
Compartir
Miércoles, 22 de Diciembre de 2010  
SER

Dícese de la esencia o naturaleza o, por mejor decir de un ente. Ser es lo que cada persona es, pero también identifica que cada persona existe.

Curiosa coincidencia la de ser un artista y la de existir como artista. Si lo primero recuerda más a los artistas del pasado, y es hacia ellos donde va nuestro pensamiento cuando hablamos de ser un artista, no ocurre lo mismo con lo segundo, pues existir como artista es otra cosa.

Claro que, existir ¿para qué?, o quizá hubiera que preguntar ¿qué es existir como artista?

- Muy buena pregunta. - responde Leo mientras con sumo cuidado examina una pieza de cerámica esmaltada de blanco muy brillante y que tiene una curiosa forma alargada con la boca estrecha - Aunque no hay una respuesta fácil. Yo no me atrevería a contestarla.

Existir como artista debe de tener relación con ser una persona con inquietudes fuera de lo normal y, a veces, con talento. Si por ejemplo se colocaran varias personas frente a un objeto cualquiera para observarlo, comprobar sus formas, su color, la incidencia de la luz sobre su superficie, en suma, para deleitarse con su belleza, puede coincidir que dos de ellas lleguen a determinar los mismos valores sensitivos y, por tanto, a sentir su belleza de la misma forma, incluso hasta puede que realicen una observación cuyo resultado conceptual sea idéntico.

- No creo que existan dos personas iguales. ¿Dos personas iguales?, que no ¿otra igual que yo?, ¿que se dé cuenta de la belleza igual que yo? - replica Leo sosteniendo en la mano derecha la vasija de cerámica y moviéndola cada vez que dice "yo". - Aunque quizá esté equivocado.

Claro que si esta suposición es imposible, existir como artista también es imposible. ¿Cómo disfrutar mirando una obra de arte y no poder llegar nunca a disfrutarla tal y como la sintió el artista?. Otra curiosa paradoja del existir.

Además, puede que la solución al enigma se encuentre en el hecho comprobado de que dos artistas, frente a la 'iluminación' que le inspira un mismo objeto, no realicen la misma obra de arte. Incluso, casi con toda seguridad, se diferencien estas obras en tamaño, técnica, encuadre, color, estilo, etc., etc. ¿Cual será por tanto la obra más influyente?, ¿la obra que más gustaría?, ¿la obra que merece estar en un museo porque muchas otras personas desean verla?, ¿la obra de la que se dice que es una genialidad?.

- Ya está - Leo pega un salto, casi tira al suelo la pieza de cerámica - sería la realizada por un artista cuyas inquietudes y talento sean mayoritarios. O sea, el ser más común entre los comunes. Pues ese no soy yo. - dice mirando la pieza de cerámica.

Ahí es donde está la clave. Muchos iguales y uno diferente. ¿Para qué, entonces, se quiere ser artista, si lo más probable es no poder existir nunca como artista?, ¿para quién se realiza una obra de arte en soledad?, ¿para quién se pasa el artista horas y horas mirando una pieza de cerámica esmaltada de blanco muy brillante con una curiosa forma alargada?.

UN

Artículo indeterminado en género masculino. Con una 'a' al final, en género femenino. También único. Un artista no es cualquier persona, es solamente aquélla capaz de sacar sensaciones donde nadie ha sacado nada en absoluto, o incluso donde nadie se ha fijado para sacar algo.

Curiosa coincidencia la de sacar algo donde nadie encuentra nada.

- Sí, yo llevo un buen rato mirando esta cerámica y a lo mejor nadie, ni siquiera el propio alfarero, ha pensado alguna vez lo que me propongo realizar con ella. - Leo coloca la cerámica sobre una mesa redonda cuya superficie está construida de madera barnizada de color claro - Aquí es el mejor sitio, con la ventana detrás abierta al mar.

Demasiada soledad. Muy escondida está la sensación o el sentimiento artístico para que la mayoría lo comprenda. Un objeto puede encontrarse tan solo como el propio artista. Puede ser que el objeto y el artista se comuniquen telepáticamente con códigos que sólo el segundo puede descifrar y dar a conocer a los demás, porque sin éste, el objeto nunca podría comunicar nada.

Pero cuando el objeto es un sentimiento interior del artista la cosa cambia.

- Nada de eso. Sólo cambia el objeto de representación. En este último caso el artista se convierte en objeto y se parece a esta cerámica como dos gotas de agua se parecen entre sí. - Leo ya está dentro de su mundo. Va girando sobre la mesa la vasija como si estrenara unos zapatos nuevos. Su pensamiento revoluciona a una rapidez tal que en pocos minutos ha girado y cambiado de sitio la cerámica sobre la mesa cien veces - Bueno, y basta ya de pensar, que ahora soy yo, y el mundo espera de mí una genialidad nacida de esta pieza de cerámica.

PANDA

El gran panda o panda gigante. Especie de exigua población conocido hace más de cuatro milenios y descubierto por los occidentales en el siglo XIX.

No es un herbívoro pero se alimenta casi exclusivamente de bambú. No es un herbívoro pero come 20 kilos diarios de bambú para digerir tan solo el 17 %, que es como si comiera 4 Kilos. No es un herbívoro pero su dentadura está más adaptada a la masticación de vegetales que la de un oso. Dada su morfología de patas traseras más cortas que las delanteras, de cabeza muy grande, y con un sexto dedo adaptado para agarrar la planta, se encuentra limitado de movimientos y prácticamente nunca abandona la espesura del bosque repleto de bambú que constituye su hábitat.

Desde que me propusieron escribir mis pensamientos no pude dejar de recordar al panda gigante. Quizá el problema de su disminuída población no sea otra cosa que ser una especie cuya evolución, o ha sido errónea o ha ido demasiado lenta.

A mí me parece que a la especie humana, o subespecie, que llamamos artistas, le ocurre exactamente lo mismo. Seguramente no nos hemos dado cuenta y nuestra evolución ha ido cerrándose en un bosque de ideas de las que sólo digerimos el 17 %. Sólo somos capaces de quedarnos en nuestra parcela o territorio, que delimitamos con nuestro estilo (en lugar de con la orina), y lo único que hacemos, al igual que el panda, es aparearnos cuando estamos en celo, pasándonos el resto del tiempo absolutamente solos comiendo ideas.

Realmente no nos ha crecido un sexto dedo (ya lo que faltaba), pero nuestra adaptación al bosque es asombrosa. Desde luego que no somos osos, pero nos parecemos a uno. Nos comportamos en la gran sociedad repleta de bosques como un panda gigante, muy limitados de movimientos, y mientras otros bosques cada vez se aproximan más a las otras subespecies humanas, el nuestro parece que se aleja como un OVNI, en el que todos creen haber visto algo, aunque ninguna visión coincide.

Así que mientras la especie humana hace intentos con mayor o menor acierto en mantener a los pandas, nosotros, subespecie en vías de evolución (que no extinción), seguimos en nuestro territorio dentro de nuestro bosque y con una tendencia cada vez mayor a no salir de él, excepto claro está, en la época de celo (lo difícil es determinarla). Por eso Leo y todos los artistas preferimos no pensar y sólo hacer.

Mi pequeño escrito sobre mis pensamientos (no sé si son artísticos), no creo que tenga que ver con los porqués que la mayoría espera para resolver las dudas sobre los colores, los formatos, la composición y todo lo que se desea saber para entender de arte (según se dice habitualmente), pero desde luego puedo asegurar sinceramente que siempre he pensado lo mismo cuando trabajo y que, igual que Leo, termino siempre en mi territorio o, mejor dicho, empiezo, porque creo que si hay algo en que el ser humano es único, y por eso seguramente verá extinguir al oso panda, es que no puede pasarse las horas y las horas debajo de un árbol sin hacer nada esperando a Godot.(1)

(1) - 'Esperando a Godot' es el título de una obra teatral de Samuel Beckett
38 Votos  Votar
5701 Lecturas
INFORMACIÓN ADICIONAL
TEMAS Política,
COMENTARIOS
No hay comentarios
ESCRIBIR UN COMENTARIO
Compartir

© nexo5.com :: Since Sep 20, 2006 - All rights reserved