Magacín digital de cultura contemporánea
AÑO 15 - Jueves, 21 de Enero de 2021 a las 05:22:19 - Madrid (Spain-Europe)
REPORTAJE
Julio González en el Reina Sofía. Una retrospectiva artística y vital
Compartir
Vista de la exposición
Foto: nexo5.com
Martes, 10 de Marzo de 2009   Madrid, España,
Hasta el 1 de junio de 2009, el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, en colaboración con el Museu Nacional d'Art de Catalunya, ofrece al público una exposición retrospectiva del escultor catalán Julio González (Barcelona, 1876 - Arcueil, 1942), considerado uno de los más grandes escultores del siglo XX. La exposición muestra la evolución artística del escultor desde el dibujo, la orfebrería y la escultura, y muestra algunos documentos clave de su trayectoria artística.

Al entrar en las salas de esta exposición, en el Museo Centro de Arte Reina Sofía, el espectador ya sabe que está ante uno de los grandes escultores del siglo pasado. Lo que hace de esta exposición especial es que está basada en 4 grandes ejes que ayudan a una mejor comprensión de la obra y de las circunstancias personales que rodearon al escultor español. El primero es el origen de Julio González, modesto hijo de un orfebre catalán; el segundo es el paso de la artesanía al oficio y de éste al arte; el tercero es la importancia de las piezas escogidas, en su mayoría basadas en la soldadura de la que Julio González ya era considerado maestro por Picasso, Gargallo o Torres García; el cuarto es el paso que sólo dan los maestros capaces de salir de la rutina para, ya en madurez, alcanzar las vanguardias.

En palabras de Borja-Villel durante la presentación de la exposición, "González es tan importante como Brancusi o Giacometti", considerando esta exposición una oportunidad única, debido a la creciente fragilidad de muchas de las piezas presentadas, la cual, probablemente convertirá a González en uno de esos artistas de los que es casi imposible realizar una retrospectiva. Esta exposición, de hecho, se ve afectada por la ausencia de "La Monserrat", quizá la pieza más emblemática de González y que no ha salido de su lugar en el Stedelijk Museum de Amsterdam. También lamentó esa ausencia Mercé Doñate, comisaria de la exposición, que sin embargó destacó las numerosas donaciones de colecciones particulares, así como de numerosos museos, entre ellos el IVAM de Valencia y el Museu Nacional d'Art de Catalunya, coproductor de la exposición.

El archivo documental
La exposición presenta un importante archivo documental, la mayoría donado por Roberta González, hija del artista, y procedente de los fondos del IVAM. Seleccionados por Osbel Suárez, se trata de cartas, textos, manuscritos y documentos de época vinculados al artista o a su entorno familiar. De entre ellos destacan una felicitación de navidad original de 1921 que elaboró el propio González para su hija Roberta; una carta del Director del MoMA, Alfred H. Barr, Jr invitando al escultor a participar en la exposición de cubismo y arte abstracto en marzo de 1936; la carta de José Gaos, comisario general del Pabellón Internacional de España invitando al artista a participar en el pabellón; otra de André Malraux dirigida al escultor, para la inauguración de la Sala González en el Museo Nacional de Arte Moderno de París. El visitante se sorprenderá además con un documento manuscrito por el propio Julio González solicitando que en su documento de identidad figure la palabra escultor, o, al menos, la locución "artista escultor" y no "artista pintor" como al parecer figuraba.

González, artesanía y dibujo
Técnicamente, Julio González era un orfebre de calidad. Formado en el taller de su padre, la exposición ofrece al visitante bastantes piezas nacidas de su mano artesana: collares, colgantes, dijes o broches, alguno de los cuáles forma parte de la colección del MNCARS y nunca se había expuesto. La mayoría son, otra vez, del IVAM. De forma paralela, se ofrecen bastantes dibujos, algunos de ellos anteriores a su explosión artística. Sin embargo, tanto estos últimos como los preparatorios de obras capitales de su carrera artística, son la prueba de la importancia del dibujo en toda su obra. González tenía un gran oficio de dibujante y no es posible realizar obras como "Mujer peinándose II" (1934), sólo por poner un ejemplo del que se muestran obra y bocetos, sin tener un concepto de dibujo claro y preciso. Esta es una de las cosas que pone más en claro la exposición, la importancia del dibujo en la obra de Julio González.

El paso al volumen
Durante los años 20, Julio González fue poco a poco adentrándose en la escultura, sobre todo a base del trabajo de planchas de hierro a las que distorsionaba y ensamblaba para componer figuras. Este recorrido expositivo, con obras como "Naturaleza Muerta II" de 1929, refleja los inicios de un estilo que está a punto de consolidarse, al que quedará definitivamente incorporada la técnica de la soldadura.

Picasso, (casi) siempre Picasso
Entre 1928 y 1932 Picasso acudió a Julio González para requerir sus conocimientos de soldadura. La influencia es innegable ¿de quién en quién? Probablemente en ambas direcciones. González consolida en esta época las posibilidades ciertas que el hierro le ofrecía como materia escultórica. Picasso refuerza su obra con los conocimientos técnicos de un González capaz de tratar el hierro "como si fuera papel". Aquí la obra de Julio González alcanza el volumen necesario para ser considerada escultura desde todos los puntos de vista, esto es, girando alrededor de ella como espectador. Otra vez se ve en ellas la importancia del dibujo. Él mismo calificó de "dibujar en el espacio" estas obras lineales como "La plegaria" (1932), algunas de las cuáles muestra la exposición.

Los años 30, o cuando la modernidad y la vanguardia entran en tensión
De forma paralela a estas formas lineales, González continuó trabajando la plancha de hierro y componiendo con ellas figuras. Fue, tras el paso de Picasso por su taller, cuando González, en palabras de la comisaria Mercé Doñate, "fue capaz de cambiar de registro para incorporarse a las vanguadias". Es en esta época cuando Julio González es capaz de realizar el signo, el símbolo. Es cuando surge "La Monserrat" (1937). Ausente de esta exposición, "La Monserrat" es todo un símbolo de clase, reflejado también en los materiales relativamente pobres utilizados por González a lo largo de toda su trayectoria. Expuesta en el Pabellón de la República Española en la Exposición Internacional de París (1937), refleja también el vínculo que unió, de forma latente durante toda su vida, al escultor con Cataluña. La exposición exhibe prácticamente todo el proceso creativo que llevó a González hasta esa obra, incluidas versiones posteriores ("La Monserrat gritando") que la muerte le impidió finalizar. La convulsión social de los años 30 hizo que los artistas se debatieran entre la necesidad de comunicar y la voluntad de experimentar. En palabras de Manuel Borja-Villel, que anunció una exposición sobre los años 30 para 2011, en esta época "modernidad y vanguardia entraron en tensión".

La figura metamórfica
Del mismo año que "La Monserrat" es "Mujer ante el espejo" (1937), obra de madurez que ha viajado para esta exposición desde el MNAC de Barcelona. De grandes dimensiones, se unen aquí las dos líneas de trabajo comentadas, es decir, la escultura lineal o filiforme y las planchas de hierro de distinto grosor retorcidas y ensambladas en una suerte de elementos fríos, sólidos unos y ligeros otros, soldados al calor. El trabajo posterior de González en esta línea de figuras humanas metamórficas, escaso por el estallido de la Segunda Guerra Mundial, queda reflejado también en la exposición con obras como "Hombre Cactus I" (1939).

En torno a Julio González. Actividades educativas
Tres son las actividades anexas a esta exposición que ha preparado el Departamento de Programas Educativos del MNCARS: Cine en familia "Estrictamente Moderno" (actividad gratuita en la que se proyectan películas de: Emile Cohl, Fantasmagorie, 1908, 2'00;Mary Ellen Bute, Rhythm in Light, 1934, 5'00; William Beaudine, Estrictamente Moderno, 1922, 10'06''; Fructuoso Gelabert, Riña en un café, 1897, 1'20''; Robert Breer, A man and His Dog Out for Air, 1957, 3'00; Len Lye, Free Radicals, 1957-1979, 5'00 y Enseignement Technique: La ferronerie d'art,  1920,  10'19”); Cuentacuentos "La fragua de los cuentos" con Ana García Castellano y Margarita del Mazo; y Visita-taller "El alma del hierro" para centros de Secundaria y Bachillerato.
271 Votos  Votar
17202 Lecturas
FOTOS
Felicitación de Navidad (1921) realizada por Julio González para su hija Roberta
Archivo Julio González. Biblioteca del IVAM
Carta mecanografiada escrita por el director del MOMA (Nueva York), Alfred H. Barr, a Julio González. Incluye una hoja de préstamo de la obra "Head".
Fechada el 19 de marzo de 1936
Archivo Julio González. Biblioteca del IVAM
© Julio González
Collar, c. 1933-1940
Plata y cornalina
40 cm. de largo
IVAM, Valencia
© Julio González
La recolección de manzanas, 1920-1925
Óleo sobre tela
100 x 81 cm.
Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Madrid
INFORMACIÓN ADICIONAL
Enlace relacionado externo   
TEMAS Artes Visuales,
ETIQUETAS mncars,
COMENTARIOS
No hay comentarios
ESCRIBIR UN COMENTARIO
Compartir

© nexo5.com :: All rights reserved :: Since Sep 20, 2006 -