Ricardo Cavada presenta desde el 26 de febrero su última propuesta en la galería May Moré.
Después de una época intensa de color, hay un enfriamiento y una eliminación progresiva del mismo. Sea por ausencia o por presencia, el color es el ingrediente básico en su pintura.
Del enfrentamiento y tensión que existía en la obra anterior (cuadros de franjas de múltiples colores), en la obra que presenta se limita a uno o dos colores. Incluso llegando al cuadro monocolor, sin forma alguna. Desaparecen las estructuras y las composiciones anteriores, quedando los cuadros cada vez más simples y escuetos. Busca pequeños matices y variaciones apenas perceptibles.
Palabras del artista
"Cada día necesito que mi obra sea más escueta, mantengo constantemente la búsqueda de lo mínimo, de lo esencial, eliminando todo lo superfluo, que distraiga de lo realmente importante, me sirven un par de colores.
Mi pintura sigue siendo un juego de opuestos: lo sólido y lo líquido, lo gestual y lo meditado, lo opaco y lo transparente.
En mi obra tiene mucha importancia lo fortuito."