la Invisible atraviesa un momento crucial. A principios de verano, el
Ayuntamiento de Málaga -propietario legal del inmueble donde se ubica
la Casa Invisible- rompió de manera unilateral las negociaciones que
desde marzo de 2007, momento de la ocupación, veníamos desarrollando..
Desde entonces hasta ahora no hemos parado en nuestro empeño por
retomarlas, pero lo cierto es que el Consistorio cuenta con una
autorización judicial para proceder al desalojo, y debe decidir si la
lleva a cabo o no antes de finales de octubre.
Por todo ello, la Casa Invisible debe demostrar, más que nunca, su
fuerza. Entre las medidas que estamos desarrollando, y para la que
pedimos vuestra participación, se encuentra la manifestación del
próximo viernes, día 18.
La presencia que demostremos en la calle esa fecha ha de ser un reflejo
de lo que la Invisible significa no sólo para nuestra ciudad. El
Ayuntamiento, así como el resto de instituciones, deben comprender
claramente cuál sería el coste social y político de desalojarnos. Aún
podemos ganar esta batalla, y por eso os convocamos.
En marzo del año 2007 una amplia red formada por ciudadan@s en general,
vecin@s del barrio en particular y creadoras y creadores locales puso
en marcha un Centro social y cultural de gestión ciudadana en la calle
Nosquera, 9-11, en pleno casco urbano. Se abría así un espacio
destinado a fomentar la autoorganización ciudadana, el pensamiento
crítico y la creación colectiva en un momento de necesidad de lugares y
acceso a los medios de producción cultural. Mientras esos derechos son
reclamados, cabe concederse la licencia de generar, en cada solar e
inmueble abandonado, un espacio-tiempo para la construcción libre y
cooperativa.
Durante estos dos años y medio, la Casa Invisible y el Ayuntamiento de
la ciudad, propietario legal del inmueble, han mantenido un proceso
negociador, cuyo primer tramo iba a finalizar en fechas recientes con
la firma de un Protocolo de Intenciones que en el futuro posibilitara
la cesión en uso del edificio. No obstante, y pese a que se cumplen
todas y cada una de las condiciones previstas para la firma de este
documento, el Ayuntamiento ha roto de manera repentina y unilateral las
negociaciones para anunciar que desalojará el edificio. Sin embargo, ya
ha hecho público que no dispone de ningún proyecto para el inmueble de
la calle Nosquera.
En este tiempo, la Casa Invisible se ha consolidado como un verdadero
pulmón de creatividad, basado en un modelo de democracia intensa que
experimenta formas de gestión ciudadana de los bienes comunes. De ese
modo, elabora formas de producción cultural surgidas desde los propios
creadores locales a partir de una concepción libre y cooperativa. Fuera
del voraz interés privado y de la asfixiante regulación estatal surge
la Casa Invisible como un espacio público no estatal, donde la
ciudadanía gestiona asuntos y bienes comunes y donde la cultura se
escapa a la lógica de la burocracia y el mercado. Ésa es la razón de
que haya recibido un enorme respaldo, tanto de la ciudadanía como de
importantes personalidades o incluso de instituciones de la envergadura
del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía y la Diputación
Provincial de Málaga.
Una vez más, el gobierno de la ciudad de Málaga se muestra incapaz de
respetar y atender las demandas de la ciudadanía y su capacidad de
autoorganización, mientras que el silencio de otras Instituciones, como
la Junta de Andalucía, prima los intereses partidistas por encima de lo
comunes.
El mal gobierno de nuestra ciudad ha cedido, regalado y vendido a
precios irrisorios una enorme cantidad de suelo y edificios públicos a
empresas privadas, cofradías y asociaciones con dudosa representatividad.
Nuestra demanda es clara: que el edificio de calle Nosquera sea cedido
en uso para que vecin@s, ciudadan@s y creadores y creadoras podamos construir un Centro Social y Cultural de Gestión Ciudadana.
La lucha por la Casa Invisible va más allá del propio edificio donde se
ubica. Se trata de exigir que el gobierno municipal reconozca la
capacidad de l@s ciudadan@s para gestionar los bienes comunes y poner
en marcha proyectos e iniciativas sociales y culturales basadas en la
participación directa de l@s implicad@s. La defensa de la Casa
Invisible, por tanto, es la defensa de una Málaga donde primen los
derechos colectivos sobre el interés privado. Por eso estamos segur@s
de que esta batalla la podemos ganar entre tod@s. Por eso, POR EL
DERECHO A LA CIUDAD, NOS VEMOS EL DÍA 18 A LAS 19H30 EN LA PZA. DE LA
MARINA (MÁLAGA).