El proyecto Desastres naturales consiste en una instalación mural en blanco y negro, en la línea habitual de intervención de dibujo de Abigail Lazkoz, realizada sobre las paredes no perimetrales de la planta 0 del Centre d'Art la Panera. La instalación se estructura formal y conceptualmente a través de la contraposición de parejas de elementos enfrentados, en conflicto, e ilustra la temática anunciada en el título de la exposición mediante el desarrollo de dos conceptos antagónicos: el antianimismo y el antihumanismo. En esta instalación el significado de los términos anteriormente citados se reinventa humorísticamente para poder dar cuenta del conflicto que, de forma cada vez más evidente, confronta naturaleza y ser humano. La humanidad es el perseverante agente activo del antianimismo. La vida prefabricada nos hace olvidar de cómo dependemos de una naturaleza a la cual pertenecemos y que en tiempos no tan lejanos nos parecía más incontrolable y temible, una diosa omnipotente a la que intentábamos mantener contenta para que nos diese de comer y nos mantuviese sanos. Por otra parte, la naturaleza es el indolente agente activo del antihumanismo; sus humores químicos y físicos nos recuerdan periódicamente que, para los seres vivos, la fase final (e inicial) del ciclo de la vida es el humus, y que aquello que separa estos seres vivos de la tierra es cuestión de un poco de «presión» aplicada al punto exacto.
Abigail Lazkoz
Biografía
Nació en Bilbao en 1972. Después de licenciarse en Bellas Artes por la Universidad del País Vasco en 1995 y de ser seleccionada para la XVI edición de la Muestra de Arte Joven de Madrid (2000), sus dibujos murales de grandes dimensiones a través de los cuales narra historias trágicas, que siguen la tradición artística de una estética de lo siniestro, se han podido ver muestras tanto individuales (Fundación Bilbao-arte, Bilbao 2001 y La Casa Encendida, Madrid, 2003) como colectivas (Gure Artea 2002, Bilbao, The Drawing Center de Nova York, 2003, en la Sala Amadis de Madrid, 2003 y en la 4ª Bienal d'Art Leandro Cristòfol de Lleida, 2004). En el 2002 recibió la beca Fundación Marcelo Botín de Santander y, el año siguiente, fue becada de nuevo, en esta ocasión por la Fundación Endesa.