Las últimas obras cinematográficas de Hannes Schüpbach, L’Atelier (2007) y Verso (2008), protagonizada por su padre, y Spin (2001), un filme anterior con la madre del artista, se proyectan en el Reina Sofía el miércoles 1 de abril a las 20 h., antes de viajar al Harvard Film Archive de Cambridge y la Tate Modern de Londres.
Las películas de Hannes Schüpbach son retratos que, partiendo del encuentro directo con un lugar o un personaje, llevan al límite de la metáfora. En ellas combina la pintura con el cine, dos lenguajes con los que articula los temas principales de su obra: la representación del tiempo y el movimiento, y el complejo proceso de la experimentación y la memoria.
En palabras de Philippe-Alain Michaud, “la distribución de las figuras, aisladas mediante intervalos de negro y colocadas en una red de alternancia y repetición, traza un nexo formal desde el trabajo de montaje hasta el gesto de tejer. Las imágenes cinematográficas, que a menudo encuadran un detalle y a veces están desenfocadas, superpuestas o coloreadas con un filtro como si fueran telas teñidas, se suceden y responden entre sí en la distancia” y, de este modo, actúan como “sucesos diferenciados de forma y color situados en un lienzo temporal”.
En Spin (2001), toma objetos de la vida cotidiana, fragmentos de paisajes y elementos naturales, como el agua y el sol. Son imágenes sin sonido que revelan materias en cambio que son además transformados por el montaje. Uno de sus medios cinemáticos más significativos es el uso de intervalos negros. En sus películas más recientes, como L’Atelier (2007), Schüpbach continúa con su preocupación del proceso artístico y las propias posiciones del artista; en Verso (2008), emplea más imágenes autobiográficas.