Desde el viernes 8 de mayo y hasta el 2 de junio, la galería Catarsis presenta la obra reciente de Lola Díaz, una vuelta de tuerca sobre lo abstracto, una luz, el alivio de lo imperfecto.
Queda ya poco espacio para ahondar en la profundidad teórica del arte abstracto. Sobre su belleza -intensa huella intuida por el espíritu- han escrito los poetas, ha inspirado a la música y ha penetrado entre los estetas. Así, la imitación infiel de la naturaleza desentierra el paso rutilante del arte concreto. Los artistas abstractos, protegidos de las apariencias, conocen el color y la textura de los sentimientos. Lola Díaz es una artista virtuosa. Su obra desafía el moderado rumbo de la razón estética. Es aguda, incisiva y brillante. Desconcierta al enemigo y nubla la sinrazón.