La Galería Marita Segovia (Madrid) inaugura la temporada (8 de septiembre) con dos artistas: el escultor Carlos Evangelista y el pintor Eduardo Martín Del Pozo.
Eduardo, usa la simetría para construir imágenes más directas y menos
narrativas, de una presencia lo más inmediata posible, y de forma
potente y contundente. Su leve "truncamiento", que nace por tratarse de
una simetría no geométrica y precisa, sino orgánica, corporal, habla
quizá de una imposibilidad de perfección o, más bien del propósito de
hacer del error una virtud. Estas simetrías imperfectas, llenas de
errores y fabricadas gracias a ellos, muestran la imposibilidad y,
asimismo, el deseo (inalcanzable, como todo verdadero deseo) de
belleza, de inmediatez y simultaneidad, y un intento de paralelismo
música-imagen, cuyo objetivo es provocar en el espectador emociones de
un modo similar a como lo hace la música.
Carlos, hace también uso de la simetría y de la geometría pero desde un punto de vista opuesto ya que su finalidad es la obtención de perfección, de rigor, de claridad y de un resultado redondo, sin suscitar duda alguna sobre la colocación de cada plano, de cada ángulo, ya que todos ellos juntos forman la perfección.