Más
de cien artistas, músicos, escritores y agentes del sector cultural,
nacional e internacional, participarán durante una semana en los
diferentes eventos del FcForum que se desarrollará en Barcelona
desde el 29 de octubre. Organizado por eXgae, Networked
Politcs y Free Knowledge Institute, el Foro de Cultura Libre
promueve el intercambio horizontal de información y de cultura
que posibilita Internet. Entre las actividades programadas, los
oXcars prometen develar las mejores propuestas del año, mientras
los
descubrimientos
legales , en un claro intento pedagógico proponen educar
informando sobre el modo de sortear los abusos de la industria
cultural y de las entidades de gestión.
La
privatización del ciberespacio no implica sólo su explotación
sobre la base de la propiedad intelectual, es decir, no trata sólo
de dividendos económicos sino de la propia concepción de la cultura
y del derecho al acceso de la información. Mediante el actual
sistema de leyes que regula la copia y distribución de materiales
protegidos con copyright, ACCEDER a la información (que en el
contexto digital significa bajar al ordendador, es decir, descargar),
asi como realizar una copia para uso privado NO es ilegal. COMPARTIR
ES BUENO, y no solamente bueno, sino legal.
Esta
consigna no es un slogan para avanzar sobre un mundo utópico, es
bien real ya que dá en el nucleo mismo del debate
actual: el modo de producción cultural, la concentración económica
de los medios de producción y el monopolio de la industria
cultural. Criminalizar usos y significados compartidos es retroceder
históricamente sobre unos derechos conseguidos, (el acceso, la copia
privada, la libertad de información, protección de datos y
comunicaciones personales...), es ir hacia atrás en vez de adelante.
Así, llama la atención que los esfuerzos por regular la actividad
del ciberespacio no vayan en la dirección de maximizar el potencial
del medio digital, legislando en pos de su desarrollo y favoreciendo
nuevos modelos de explotación comercial acordes a la lógica
tecnológica, con sus nuevos agentes y procesos.
La
filosofía de la cultura libre, heredada del software libre, la mayor
demostración empírica de que una nueva ética y una nueva empresa
son posibles, ha creado ya un espacio productivo alternativo que
funciona y que apuesta por la "artesanía", donde el
autor-productor no pierde el control de la producción y no necesita
intermediación de grandes monopolios, apuesta por iniciativas
autónomas en relación solidaria con otras, por el intercambio según
las capacidades y las posibilidades, por la democratización del
conocimiento, del aprendizaje y de los medios de producción, por la
abundancia en lugar de la escasez y por las ganancias repartidas de
forma justa según el trabajo.
Con
el apoyo del CCCB, UB, Hangar, ODC, Platoniq, Global Lives Proyect,
TNI, Open Society Institute, Lab for Culture y Conservas,