La muestra colectiva ‘COSAS QUE SOLO UN ARTISTA PUEDE HACER’ forma parte de una investigación
que estudia la presencia del humor en el arte actual. La exposición reúne a doce artistas que
comparten referentes artísticos, y sobre todo una forma de trabajar común. Las piezas que se exhiben
en salas son vestigios de acciones, registros, documentación o dispositivos que hablan de sus
proyectos.
El MARCO de Vigo estrena la programación de 2010 con un proyecto colectivo coproducido con el
MEIAC de Badajoz y comisariado por David Arlandis y Javier Marroquí. ‘COSAS QUE SOLO UN
ARTISTA PUEDE HACER’ surge como parte de un trabajo curatorial que desde el año 2005 analiza,
desde diferentes perspectivas, los usos del humor en la producción artística actual.
En esta ocasión, el proyecto fija su atención en la aparición de ciertas actitudes en las que el humor
se manifiesta de un modo próximo al absurdo. La exposición reúne trabajos de doce artistas que
tienen en común su empeño en proyectos que han de implicar un gran esfuerzo. Un esfuerzo
irracional y desproporcionado en relación con los resultados que se pretende obtener.
En palabras de los comisarios, ‘Emprender una acción absurda o fuera de contexto siempre conlleva
para quien la presencia una carga cómica, pero cuando además esa acción se desempeña de
manera intensiva, con una dedicación absoluta y empleando un esfuerzo más que importante a
sabiendas de que es un esfuerzo totalmente inútil, tenemos un absurdo al cuadrado y, por lo tanto,
carga cómica al cuadrado. El esfuerzo actúa como elemento potenciador del absurdo; su función es
la de exagerar. La exageración siempre ha tenido un papel importante en el humor al ser un
elemento de distorsión que nos aleja de la realidad y nos lleva a lo cómico por medio de la
incongruencia.'
‘COSAS QUE SOLO UN ARTISTA PUEDE HACER' tiene que ver con la evolución del concepto de
artista, con el lugar que se le otorga en la sociedad y con la reconsideración de la función del arte.
¿Qué es lo que les hace llegar a extremos en los que lo absurdo y el humor pueden más que la
razón práctica? Sin duda, una nueva actitud, una nueva forma de enfrentarse a su creación, y un
modo de ubicarse en el mundo. Los artistas presentes en esta exposición comparten referentes y,
sobre todo, una forma de trabajar, que se aleja de la producción de objetos y que pone el acento en
la acción misma. Las piezas que se exhiben en salas son en su mayoría resultados, consecuencias,
documentación o vestigios de una acción.
La instalación de Piero Golia como recuerdo de su travesía en piragua por el Adriático; el vídeo
Infinity de Yamashita+Kobayashi como registro de una acción realizada sin público; la instalación
de Wilfredo Prieto (una planta, una carretilla y una fotografía) como rastro de la performance
realizada en la isla de Curaçao; el vídeo y las fotografías de Xu Zhen como muestra de la 'hazaña'
de 18 días de viaje a bordo de una furgoneta; el recorrido de Gianni Motti a través del túnel del
acelerador de partículas LHC del CERN en Ginebra; el vídeo de Tere Recarens que muestra a la
artista 'barriendo' las nubes del cielo de Berlín; el vídeo-prólogo de la performance realizada en
1999 por Aleksandra Mir, o el de los peces de colores de Paola Pivi a bordo de un avión; la
correspondencia relativa a la 'infructífera' acción del colectivo Gelitin; el balcón protagonista de la
propuesta de Julien Berthier, o la instalación Diplom, de Leopold Kessler, que documenta el
tendido de 1.200 metros de cable a lo largo de la ciudad. Y como muestra de obra en proceso, la
instalación de Enrique Lista, que comenzó en septiembre de 2009 con la redacción de un acuerdo
de producción de obra, y que continuará hasta agosto de 2010.