Blanca Berlín Galería acoge la obra de la joven fotógrafa asturiana Soledad Córdoba.
A través de su propio cuerpo como principal elemento articulador, la artista nos muestra en Un lugar secreto todo un universo creativo que experimenta una transformación de enorme lirismo ante la sorprendida mirada del espectador. Sus fotografías, exentas de todo artificio, son directas, potentes y de gran impacto visual. Todo ello, acentuado en determinadas piezas por el espectacular formato en caja de luz, nos sitúa ante una exposición capaz de remover nuestro inconsciente más profundo.
Un lugar secreto por Soledad Córdoba
El cuerpo es ese lugar donde nos ha tocado habitar, pero es el miedo a mutar, a ser agredido o a estar enfermo lo que nos hace ser más conscientes de nuestra corporeidad. Por eso lo que me inquieta es indagar en los mecanismos del inconsciente, cómo se ve el cuerpo, la realidad humana desde el prisma de lo irreal, la premonición, lo mágico, el ensueño, por este motivo represento el cuerpo como una fuente inagotable de creación.
Un lugar secreto es un viaje a las profundidades del lugar más íntimo donde la realidad se desprende del mundo convirtiéndose en algo perturbador, hermoso e incluso poético. Uno no puede huir de sí mismo y de lo que le rodea pero existen mecanismos casi mágicos que hacen que experimenten nuevas realidades.