Tchetverikoff regresa a EL CUARTO SIMPÁTICO con una serie de fotografías de corte sofisticado y analítico. Del 25 de marzo al 20 de abril en Madrid.
Su fuerte personalidad como artista plástico vinculado a la abstracción más pura se advierte en esta nueva obra, donde la simple apariencia de lo espontáneo y cotidiano no es más que una excusa para librarse del caos y proclamar un orden riguroso en su entorno.
Artista autodidacta francés nacido a orillas del mítico Montparnasse (Paris) y afincado en España, Tchetverikoff recoge su admiración por el arte cinético y geométrico, a la que contribuyó la presencia de la galería Denise René, donde se dieron cita artistas ópticos como Sempere, Vassarely, Soto o Agam.
La intencionalidad artística de Tchetverikoff está fuertemente vinculada a los parámetros racionalistas del movimiento Bauhaus. Especial incidencia demuestra la admiración profesada a Piet Mondrian en la consecución de una obra geométrica y espacial, supeditada a la línea.
Ha expuesto en numerosas ocasiones en Paris, España, Inglaterra, Bélgica, Estados Unidos o Japón. Como fotógrafo se ha convertido en un buscador de paisajes urbanos.