Diferentes propuestas brasileñas y chilenas, proyectos arquitectónicos que fueron ideados para ciudades latinoamericanas y que permanecieron al margen de la narrativa oficial del llamado primer mundo, invadirán el Museo Reina Sofía a partir del próximo 4 de mayo. Las comisarias de la muestra han sido Lisette Lagnado y María Berríos. La exposición 'Desvíos de la deriva. Experiencias, travesías y morfologías' presenta lo que pudo haber sido y no fue en la imaginería arquitectónica del siglo XX.
La muestra se compone de más de 400 piezas: dibujos, planos, fotografías de los proyectos, óleos, maquetas, cuadernos de artista..., de Flávio de Carvalho (1899-1973), Juan Borchers (1910-1975), Lina Bo Bardi (1914-1992), Roberto Matta (1911-2002) y Sergio Bernades (1919-2002). También hay una importante representación de la Escuela de Valparaíso y de su experiencia en Ciudad Abierta y por último, obra del arquitecto suizo, Le Corbusier, figura clave y referente indiscutible para la arquitectura sudamericana.
Todos ellos fueron artistas y arquitectos, o desarrollaron a la vez ambas disciplinas. Estos poetas-constructores, apremiados por un creciente impulso hacia lo moderno, compartieron y tuvieron en común la creencia de que el hombre, a través de la tecnología, podía reducir las jornadas de trabajo, para así aumentar el tiempo dedicado al ocio. El lema era dilatar los espacios para un homo ludens y poner en práctica una vida en comunidad.
El público tendrá la oportunidad de ver hasta el 23 de agosto proyectos arquitectónicos utópicos, la mayoría nunca construidos y que fueron desarrollados en su momento pensando en diferentes urbes latinoamericanas.