Gracias a las políticas de ahorro y eficiencia, España ha mejorado en los últimos seis años casi un 15% su intensidad energética, lo que ha supuesto un ahorro de 93 millones de barriles de petróleo anuales. El objetivo es seguir mejorando a lo largo de la próxima década, al menos un 2% anual.
Asimismo, se ha puesto en marcha el Plan 2000ESE por el que 2.000 edificios públicos (1.000 de la Administración General del Estado, y 1.000 de las CCAA y Ayuntamientos) mejorarán su eficiencia energética mediante la contratación con empresas de servicios energéticos, lo que les permitirá ahorrar, como mínimo, un 20% de su consumo energético en el horizonte 2012.
En cuanto al sector transporte, responsable del 40% del consumo energético en España, se pretende apostar decididamente por el vehículo eléctrico por las ventajas que tiene para optimizar el uso de las renovables y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero del sector transporte. Aún no hay actuaciones concretas en este sentido.