Vuelve la segunda edición del proyecto 3 Procesos de Creación organizado por La Porta, con la colaboración de La Poderosa, La Caldera, Procesos Creación l'Estruch de Sabadell, y la coordinación externa de Sergi Fäustino.
3 procesos de creación es un proyecto en el que se ofrecen acompañamientos artísticos a creadores que están iniciando su trayectoria y creación que generalmente tienen dificultades para encontrar marcos adecuados para desarrollar y presentar sus propuestas.
Después de haber pasado una selección rigurosa (convocatoria pública y jornadas colectivas de selección), los 3 jóvenes creadores escogidos, Ariadna Estalella, María Vera y Vicens Mayans trabajaron durante dos meses con las condiciones mínimas necesarias para Estalella, Mayans, desarrollar una creación y gozaron de un acompañamiento especializado que cubre todas las etapas del proceso: conceptualización del proyecto, ensayos, acompañamiento artístico, asistencia técnica, momentos de encuentro y discusión, hasta llegar a esta primera presentación pública en La Caldera.
El programa está definido en sesiones a las 20,30 h. el jueves 11 y viernes 12 de noviembre Ariadna Estalella con Economías de la presencia; y el sábado 13 y domingo 14 de noviembre María Vera con Micrología primera y Vicens Mayans que presenta El hombre que danzaba.
El proyecto 3 procesos de creación está conectado con la línea de trabajo de La Porta que aposta por potenciar la circulación de de creación metodologías y los espacios de práctica creativa de manera especial entre los creadores emergentes. El proyecto ha sido diseñado para creativa, acoger artistas que se encuentran al inicio de su trayectoria, ofreciendo las condiciones mínimas necesarias para desarrollar una creación y un acompañamiento especializado que cubre las diferentes etapas del proceso.
Se trata de liberar al artista de los factores de presión externos en el momento que está más frágil; cuando empieza, cuando se enfrenta a la plasmación de una serie de ideas, sin tener las herramientas ni la seguridad que sólo se pueden adquirir con la experiencia. Es tan sencillo, y tan delicado, como brindar a aquéllos que abordan sus primeras creaciones un marco suficientemente confortable como para que puedan experimentar sin miedo a equivocarse, pero que también les confronte con espacios de crítica, cuestionamiento y análisis, imprescindibles para profundizar en la materia de trabajo y su maduración. Una práctica muy extensa internacionalmente dentro de los programas de formación en las escuelas especializadas en artes escénicas contemporáneas pero, desgraciadamente, poco habitual en nuestro país.