Ayer, durante un
evento en Medialab-Prado que trataba sobre nuevos modelos de negocio para los creadores, Amador Fernández-Savater, coeditor de Acuarela Libros, contaba su experiencia de invitado ("
por azar, por error o por alguna razón desconocida") a una reunión con la ministra de Cultura y otras figuras relevantes de la industria cultural española para hablar sobre la Ley Sinde, el tema de las descargas, etc. Esa misma mañana, en su blog de Acuarela Libros, había publicado un largo artículo que ha corrido como la pólvora por la red.
En este texto cuenta lo que vivió, lo que escuchó y lo que ha pensado desde entonces. Su conclusión es simple: es el miedo quien gobierna, el miedo conservador a la crisis de los modelos dominantes, el miedo reactivo a la gente (sobre todo a la gente joven), el miedo a la rebelión de los públicos, a la Red y al futuro desconocido.
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Acepté, pensando que igual después de la bofetada que se había llevado la ley en el Congreso (y la calle y la Red) se estaban abriendo preguntas, replanteándose cosas.", afirma Fernández-Savater, quien se enteró del resto de invitados el mismo día. Estos fueron Álex de la Iglesia, Soledad Giménez, Antonio Muñoz Molina, Elvira Lindo, Alberto García Álix, Ouka Leele, Luis Gordillo, Juan Diego Botto, Manuel Gutiérrez Aragón, Gonzalo Suárez (relacionado con el ámbito de los vídeo-juegos), Cristina García Rodero "
y al menos dos personas más cuyos nombres no recuerdo ahora (perdón)".
La imposibilidad de explicarse correctamente durante la cena, llevó a Savater a expicar sus argumentaciones donde expresa de forma muy clara sus temores:
"Tienen miedo a la gente.
Las personas se bajan material gratuito de la Red por una multiplicidad de motivos que esos clichés no contemplan. Por ejemplo, están todos aquellos que no encuentran una oferta de pago razonable y sencilla. Pero la idea que tratan de imponernos los estereotipos es la siguiente: si yo me atocino la tarde del domingo con mi novia en el cine viendo una peli cualquiera, estoy valorando la cultura porque pago por ella. Y si me paso dos semanas traduciendo y subtitulando mi serie preferida para compartirla en la Red, no soy más que un despreciable consumidor parásito que está hundiendo la cultura. Es increíble, ¿no?"
Afirma Savater que
"lo que hay aquí es una élite que está perdiendo el monopolio de la palabra y de la configuración de la realidad. Y sus discursos traducen una mezcla de disgusto y rabia hacia esos actores desconocidos que entran en escena y desbaratan lo que estaba atado y bien atado. Ay, qué cómodas eran las cosas cuando no había más que audiencias sometidas. Pero ahora los públicos se rebelan: hablan, escriben, se manifiestan, intervienen, abuchean, pitan, boicotean, silban." Y continúa: "
En la reunión se podía palpar el pánico".
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Uno parece obligado a tener soluciones para una situación complejísima con miles de personas implicadas." Se queja el autor de la eterna pregunta: ¿Y tú que propones para solucionar el problema? "
Yo no tengo ninguna respuesta -dice Fernández-Savater-
pero creo que tengo alguna buena pregunta. En el mismo sentido, creo que lo más valioso del movimiento por una cultura libre no es que proponga soluciones (aunque se están experimentando muchas, como Creative Commons), sino que plantea unas nuevas bases donde algunas buenas respuestas pueden llegar a tener lugar."La cena para Savater sólo tuvo un plato único: Miedo, y concluyó de ella que se pretende "
responder al miedo con el miedo, tratar de que los demás prueben el miedo que uno tiene. Ley, represión, castigo. Lo expresó muy claramente alguien en la reunión, refiriéndose al modelo americano para combatir las descargas: 'Eso es, que al menos la gente sienta miedo'."