Steven Cohen, un artista que ha hecho de sus propias etiquetas identitarias (africano, blanco, judío, homosexual) el leitmotiv y el motor de su obra, adentrándose en un vulnerable y delicado territorio de autoexposición donde la construcción de su imaginario es indisociable de sus posiciones éticas y políticas, conversará en Off Limits el próximo lunes sobre la ética del artista. El encuentro será presentado por el crítico e investigador Jaime Conde Salazar.
Es una invitación de Escena Contemporánea, festival en el que Cohen ha presentado Golgotha. "Aunque en escena yo aparezca solo, Golgotha es una pieza de grupo que incluye mi cuerpo vivo, el espíritu de mi hermano suicida y los cráneos de dos extraños", ha declarado el artista.
Golgotha, estrenada en abril de 2009 en Les Halles de Schaerbeek de Bruselas, presenta una pieza de la que Cohen es ideólogo e intérprete y que, en sus propias palabras, "trata sobre el cuerpo, en todos los sentidos de la palabra. Sobre el hecho de estar vivo, sobre nuestros huesos, nuestras cenizas, nuestros restos. Sobre esbozar una danza en el espacio vacío entre la amoralidad del mercado (donde todo está a la venta) y los rituales de la lamentación (donde todo termina en la muerte). No trata de devolver la vida a los muertos sino de acercar la muerte a la vida. Trata sobre nuestro modo de vida, atrapados como estamos en el constante clamor de la locamente productiva sociedad capitalista. Y sobre la cuestión de qué consumimos y qué queda tras el consumo". Golgotha busca las vías para convertir los grandes principios éticos en acciones simples como caminar o comer.
Steven Cohen nació en Sudáfrica en 1962. Lleva más de veinte años desarrollando una labor artística que abarca desde pinturas, esculturas y trabajos plásticos que han suscitado el interés de museos y coleccionistas, a inclasificables performances presentadas en lugares al uso y en otros tan poco convencionales como paradas de taxi, centros comerciales o concursos caninos, en los que Cohen aparece sin previo aviso y no siempre es bienvenido. Jean Christophe Servant le describió en Le Monde Diplomatique como "homosexual, blanco, judío y africano" subrayando una idiosincrasia que marca su vanguardismo escénico "entre el activismo y la cultura dragqueen repolitizada".
Con el bailarín y coreógrafo Elu, ha creado la serie de performances Crawling, Flying (1998), Kudu Dance (2000) y Chandelier (2001). Su proyecto Living Art (1998) fue galardonado con el prestigioso Vita Art Prize en Sudáfrica.
Desde 2008 participa en seminarios de escuelas de artes escénicas para compartir sus experiencias con estudiantes. En 2009, se trasladó a Lille donde compró un taller en el que desarrolla sus actividades como coreógrafo y artista plástico. Ha presentado sus trabajos en los más importantes festivales y en los principales circuitos alternativos del mundo: Festival d'Automne de París, Centre for Performance Research de Nueva York, Festival des Antipodes de Brest, Holland Festival de Ámsterdam, Centre Pompidou de París, y la Trienal de Arte Contemporáneo de Japón, entre otros.