El ceramista ayalés Santiago González Merino expone, bajo el título PRIMAVERA CUÁNTICA, 34 murales y esculturas de cerámica con soportes de hierro y madera. La muestra está abierta hasta el 6 de marzo en la sala de exposiciones La Casona de Amurrio –Alava- (de 10.00 a 14.00 horas, de martes a domingo, y de 17.00 a 19.00 horas, de martes a viernes)
Se invita al espectador a "intervenir y dialogar" con las obras.
"hay mucha gente que exige explicación de la obra. Se les puede decir: de qué material están hechas, cómo se ha podido lograr ese color o textura, etc.… Pues,…los resultados -que me sorprenden también a mí cuando estoy del lado del espectador-, demandan una contemplación sosegada, en la cual extraer sugerencias, etc.… Alguien, alguna vez, dijo que mis trabajos le transmitían paz, ¡estupendo!"
La muestra es de ésas en las que no hace falta entender de arte para sumergirse en la contemplación de los objetos que se exponen.
"Me gusta la imperfección, que las piezas - al ser hechas a mano-, sean parecidas pero diferentes, pues el resultado final responde al conjunto de todos los factores que interviene en el proceso, sin imposiciones autoritarias sobre la materia, pero con bastante control e intención el la obtención del objeto pre-visto. La intervención de azares, dota de vida propia a cada una de las piezas”..
Orden en el caos
A González Merino le atraen las orografías o geografías, lugares creados, topografías inesperadas (patente en sus obras). En total, 34 obras de cerámica con la ayuda de hierro y madera coherentes con la mano que las ha creado.
".. En la muestra se ha pretendido que hubiera una unidad en su presentación formal, en su apariencia, y en el tratamiento de los materiales".
En definitiva, texturas, superficies mates rugosas y quebradas, elementos organizados, discontinuos y fragmentados, surgidos de un modo de realizar cerámica totalmente artesanal, sin moldes ni series, que dan a cada pieza la característica de ser única y original.