La palabra. Signos y caligrafías es una exposición que se formaliza el año 2006 y es consecuencia de una línea de trabajo que vienen haciendo un grupo de artistas de Valladolid desde hace seis años, que consiste en la creación de sus propios proyectos expositivos y que han ido agrupando a artistas de aquí.
Esta gestión se ha ido concretizando con el paso del tiempo, alrededor de proyecto arte, que es una iniciativa de edición de obra gráfica y de creación de exposiciones, que gestionan y organizan Concha Gay y Javier Redondo. Este proyecto tiene un carácter independiente, abierto y que se propone abrir nuevos campos de trabajo y acción buscando la complicidad de Instituciones públicas, culturales, de iniciativa privada o independientes, con el ánimo de relanzar y dinamizar a los artistas, ante la falta de proyectos claros y concretos en el ámbito de las artes plásticas, tanto por parte de las instituciones públicas, y también ante la dificultad y falta de propuestas galerísticas serias.
Hemos pasado de realizar proyectos en los que se convocaban a un gran número de participantes, a plantear exposiciones con menos artistas, con la finalidad de dar un carácter más concreto al proyecto y al mismo tiempo procurar que el discurso de cada artista sea más amplio en número de obras.
Esta muestra se presentó e inició su andadura en 2006 en la Diputación de Castellón, posteriormente, en 2007, se presentó en Valladolid de la mano de Caja Duero que ha creído en la seriedad y calidad del proyecto, y que ha editado un fantástico catálogo que ayudará en la divulgación y promoción de la exposición.
Y ahora se muestra una tercera edición del proyecto en el Centro Cultural La Vidriera. Camargo. Santander.
La muestra tiene un carácter temático y que reúne a ocho artistas que a lo largo de su trayectoria han empleado la caligrafía, las alusiones tipográficas o la palabra en su quehacer plástico. Y además, este grupo se ha reunido también por una afinidad de amistad y de intereses artísticos muy afines.
La muestra se compone de un total de 42 obras entre pinturas, esculturas y cerámicas; todas ellas de diversas facturas y tendencias, como lo son los artistas que participan en la exposición:
Carlos Aragón
Nos ofrece 8 tintas sobre papel artesanal, que forman parte de una serie en la que está trabajando actualmente y en la que se configuran formas biomorfas, que apenas sugieren algún elemento reconocible, confrontándolas con otras de factura figurativa; unas y otras beben tanto de las fuentes de la caligrafía oriental, como del automatismo de los daistas, Universo personal onírico que va cubriendo la textura nunca repetida, del papel echo a mano.
José Arenas
Presenta pinturas y esculturas de ámbito muy experimental en las que el autor indaga e interpreta el acto de la búsqueda y el aprendizaje de la escritura y de una propia simbología, y cercano también al graffiti.
En sus obras, el autor aborda también la dualidad del diálogo y el no diálogo.
Armando Arenillas
Afronta la exposición con cinco pinturas de factura informlista y matérica de texturas muy depuradas en las que busca la simplicidad de la esencia, por la eliminación de lo accesorio, y en las que incluye inscripciones y palabras que dotan a las obras de un juego poético.
Concha Gay
Presenta 9 piezas de pequeño formato que se mueven entre la pintura y la escultura, y las utiliza como vehículo del sentido lúdico de la vida, parecen animadas por un ritmo musical y están tratadas con un refinado tratamiento de policromías. En ellas aparecen en unas ocasiones signos de un lenguaje inventado, en otras ocasiones se reconocen letras de nuestro alfabeto con las que juega estéticamente, y en otras piezas aparecen recreadas las marcan de los antiguos canteros
Pedro Monje
La temática centrada en el hombre y en la variedad temática de sus obra, hacen de Pedro un artista del humanismo. En su plástica simplemente revive sus recuerdos y expresa sus emociones. Presenta dos pinturas de gran formato en las que aparecen inscripciones de un lenguaje inventado, pero basado en los alfabetos orientales. En sus escuturas-cerámicas mediante la aparición de palabras y versos, convierte las obras en verdaderos objetos poéticos.
Javier Redondo
Es un artista en constante evolución, y presenta cinco piezas escultóricas procedentes de su serie: " del territorio del dolor y de la melancolía ", que le llevan a reflexionar sobre la soledad de la obra, y la realidad que se oculta bajo la apariencia visible. Son obras en las que entabla un diálogo con el espacio y con las que recorre un itinerario privado. Este viaje lo hace de la mano de la palabra, unas veces propia y otras con la voz de poetas como Pessoa, Neruda o Valente, que aparecen como un elemento plástico más de la obra.
Los Navegantes del palomar (Rafael Torres y Mercedes Gutierrez)
Concurren a la exposición con cinco piezas de factura escultórica y que parecen estar hechas con los restos de un naufragio. Dentro de lo que podría expresarse como arte de mitología individual, están tramadas con objetos, símbolos y signos a través de los que confiesan una intensa vivencia del despojamiento, y en los que no es difícil descubrir la glotonería con que bebemos en fuentes muy diversas, que van desde Lewis Carroll y Lear hasta Duchamp, Beuys, Cage, Brossa o la artista Carmen Calvo.