Virginie Barré y Bruno Peinado unen su práctica artística y deciden abarcar un mismo concepto cultural, el "Bliss", este lema de pretendida universalidad dibujado en los años 60 como manifestación de un esperanto utópico. Cada uno presenta una serie de obras nuevas en simbiosis con el espacio de la galería coincidiendo parcialmente en la temática pero sin sacrificar su personalidad creativa. Si una expresión resume su propuesta y su colaboración en ADN es la representación de una "colisión cultural", entendida como un choque de estéticas y de conceptos que da lugar a la erupción de lo imprevisible. El espectador de "Blissfully" es invitado a viajar entre obras bidimensionales e instalaciones como si se moviera dentro de una estética del "todo-mundo", donde el proceso de mezcla y bricolaje es la norma. Virginie Barré, la india Piegan... Virginie Barré presenta en ADN una serie de 3 maniquíes del tamaño de un niño, una serie de 4 impresiones lambda en color y 3 dibujos en blanco y negro. El conjunto de la obra forma parte de su nueva serie titulada "Bauhaus & Indians" iniciada en el año 2006. La artista convoca un matrimonio fusional improbable entre la estética del Bauhaus (arquitectura, diseño o tipografía) y la herencia cultural de los Indios Nativos Norteamericanos, guerreros de las tribus Sioux, Apache o Cheyenne que colonizan el territorio racional de la Bauhaus. Entre ocupación ilegal y celebración de la utopía y espiritualidad de ese movimiento artístico, asistimos a una redistribución y cuestionamiento de los poderes conceptuales eurocéntricos. Aunque nos enfrentamos a un cambio de paradigma creativo con respeto a su obra anterior, ya que este trabajo deja de contener narraciones literales y de abarcar con tanta claridad la simbolización del miedo y la muerte, sigue explorando las rupturas de escalas y de espacio físico y realzando los contrastes estéticos y culturales. El resultado expositivo es marcadamente gráfico y formal, de unaclaridad y extrañeza bastante inquietantes en cuanto a su cuestionamiento de la tradición racionalista continental que contribuyó su propia imagen sobre las culturas no occidentales. Virginie Barré, que se autodefine como "una india Piegan (...) actuando con orgullo y osadía" desarrolla sutilmente una práctica artística irreverente e impertinente del arte y su historia aunque de manera conciente, controlada, y que en Blissfully teatraliza una convivencia surreal al tiempo que nos invita nuevamente a penetrar y a movernos dentro de su intimidad conceptual, dentro de su mundo re-creativo e imaginario. Bruno Peinado o la easy going attitude... Heredero de la "Post-producción" artística teorizada por Nicolas Bourriaud y de la estética del caos en el pensamiento de Édouard Glissant, Bruno Peinado juega con los sentidos de la cultura popular, sus emblemas, sus mensajes, su memoria colectiva, para re-crear un ambiente simbólico y sincrético que no pretender congelar su resultados sino reactivarlos, buscando la potencialidad de lo imprevisible. Es innegable que sus orígenes antilleses han marcado su trayectoria, especialmente cuando el propio artista define su trabajo como un proceso de creolización de la iconosfera occidental con el objetivo de poner en re-circulación los códigos visuales y los objetos de nuestro entorno mediático. Abarca la perspectiva de una cultura "anti-copyright", que ya no valora tanto el mito de la imaginación creativa sino que afirma el derecho a poder hacer con lo dado. Es un artista muy dúctil, que no tiene estudio ni taller, prefiriendo elaborar y desarrollar sus obras a partir del espacio y del tiempo disponible en que se van a exponer. Eso también hace de él un artista en constante movimiento, que sigue añadiendo o quitando elementos a sus trabajos según el entorno físico y social en el cual está operando, dejando así que las ideas y las influencias del mundo exterior fluyan sin vínculos, sin presiones, sin reglas establecidas, sin estereotipos. Para Blissfully, presentará tanto dibujos, como impresiones lambda, esculturas e instalaciones. DreamCatcher y tres perfiles indios retro-iluminados conviven al lado de una instalación compuesta por 13 caballetes que sostienen 13 cuadros de vidrio Stadip coloreados y fracturados. Tres impresiones lambda sobre metacrilato complementan el círculo de lo que se podrían definir como pinturas artificiales bajo vidrio. De nuevo vemos que no pretende contar historias sino hacerse eco de la aleatoriedad con la que funciona nuestra percepción visual. Tampoco encarna al artista político convencional, ya que según las circunstancias exteriores, va asumiendo diferentes identidades y, utilizando técnicas variadas, juega con ellas de una manera muy irónica, formalista y "easy going" tratando de desmontar convenciones y desvelar el potencial de lo imprevisible.
=
ADN Galeria
Enric Granados, 49
08008 Barcelona
T +34 93 451 00 64
info@adngaleria.com