La corriente artística denominada "Minimal Art", y en especial las instalaciones y objetos de los representantes del Minimal "clásico" de la década de los 60 -artistas como Carl Andre, Dan Flavin, Donald Judd o el recientemente fallecido Sol LeWitt-, han tenido tal impacto que, con cierta frecuencia, se la percibe como un fenómeno autóctono y puramente norteamericano. Con todo, y más allá de la circunstancia americana de su nacimiento, quizá el minimalismo no consista tanto en una corriente temática como, más bien, en una especie de "método" plural, basado en abstracción, constructivismo y reducción formal.
Desde ese argumento, la exposición Antes y después del minimalismo. Un siglo de tendencias abstractas en la Colección DaimlerChrysler, muestra los planteamientos formalmente "minimizados" y las abstracciones geométricas características de las obras minimalistas en un contexto esencialmente más amplio.
Alejada de las políticas de representación de otras colecciones corporativas de arte moderno y contemporáneo, la Colección DaimlerChrysler aprovechó, desde sus inicios en 1977, el nacimiento y la presencia de la empresa Daimler Benz en la ciudad de Stuttgart -entretanto cuenta con sedes y fábricas en todo el mundo- para enfocar su política de coleccionismo hacia los orígenes de la abstracción: hacia el entorno de la Academia de Stuttgart y de Adolf Hölzel, verdadero pionero del arte abstracto, cuya enseñanza, después, nutriría de profesores a la Bauhaus. Con un criterio selectivo y de creciente internacionalización, la colección, compuesta actualmente por unas 1500 obras de unos 400 artistas, ha ido ampliando su fondo con las corrientes y movimientos abstracto-constructivistas, conceptuales y minimalistas.