A las ferias de arte que llevan el apellido contemporáneo se les exige cumplir con la extirpe de su apellido, algo así como la columna vertebral de la familia (nobleza obliga), salvo en caso de helada económica, en cuyo caso el galerista entona algo irreproducible. DEARTE 2008 se adjudica el apellido contemporáneo, pero parece anclada en el suma y sigue de la página anterior como los balances contables que no terminan nunca.