Titulada con una expresión que tiene su origen en las modernas teorías de la elección racional y de juegos, la exposición MAXImin está integrada por más de 100 obras de 82 artistas, resultado del trabajo conjunto entre la Colección de arte de Daimler AG (Stuttgart) y la Fundación Juan March (Madrid). El objetivo del proyecto expositivo concebido por ambas instituciones ha sido presentar al público una historia metódicamente concentrada de las tendencias minimalistas del arte del último siglo, en el contexto de sus antecedentes en la abstracción y de sus reelaboraciones contemporáneas. Es, pues, una historia planteada desde la perspectiva de un "método" común a todas ellas: el de una máxima minimización.
Se parte de la idea de que, más allá de la circunstancia norteamericana del nacimiento del minimal art "clásico" de los 60, quizá "lo minimalista" no consista solo en una corriente sino,también, en un procedimiento de máxima reducción formal. Desde ese argumento, la exposición muestra los planteamientos formalmente "minimizados" de algunas tendencias tendencias artísticas de los años 60 y 70 en un contexto esencialmente más amplio. En la medida en que se las contempla desde esa perspectiva, más metódica que temática, el "minimalismo" deja de referirse sólo a una corriente americana de los años 60, para emerger como la característica común de la obra de artistas de muy diversas épocas y lugares.Por eso la exposición la componen, de hecho, obras que encarnan los lejanos ancestros del minimalismo en la pintura abstracta centroeuropea de principios del XX -especialmente en el sur de Alemania-, y también incluye aquellas que han incorporado las tradiciones y las tendencias abstractas y minimalistas a lo largo de todo el siglo, y hasta nuestros días, en cuatro continentes.
Antes y después del minimalismo. Un siglo de tendencias abstractas en la Colección DaimlerChrysler
La corriente artística denominada "Minimal Art", y en especial las instalaciones y objetos de los representantes del Minimal "clásico" de la década de los 60 -artistas como Carl Andre, Dan Flavin, Donald Judd o el recientemente fallecido Sol LeWitt-, han tenido tal impacto que, con cierta frecuencia, se la percibe como un fenómeno autóctono y puramente norteamericano. Con todo, y más allá de la circunstancia americana de su nacimiento, quizá el minimalismo no consista tanto en una corriente temática como, más bien, en una especie de "método" plural, basado en abstracción, constructivismo y reducción formal.
Desde ese argumento, la exposición Antes y después del minimalismo. Un siglo de tendencias abstractas en la Colección DaimlerChrysler, muestra los planteamientos formalmente "minimizados" y las abstracciones geométricas características de las obras minimalistas en un contexto esencialmente más amplio.
Alejada de las políticas de representación de otras colecciones corporativas de arte moderno y contemporáneo, la Colección DaimlerChrysler aprovechó, desde sus inicios en 1977, el nacimiento y la presencia de la empresa Daimler Benz en la ciudad de Stuttgart -entretanto cuenta con sedes y fábricas en todo el mundo- para enfocar su política de coleccionismo hacia los orígenes de la abstracción: hacia el entorno de la Academia de Stuttgart y de Adolf Hölzel, verdadero pionero del arte abstracto, cuya enseñanza, después, nutriría de profesores a la Bauhaus. Con un criterio selectivo y de creciente internacionalización, la colección, compuesta actualmente por unas 1500 obras de unos 400 artistas, ha ido ampliando su fondo con las corrientes y movimientos abstracto-constructivistas, conceptuales y minimalistas.